Cómo se aísla una casa del calor: guía completa para mantener tu hogar fresco y eficiente

Cómo aislar una casa del calor con Aistercel

Cuando llegan las altas temperaturas, muchas viviendas se convierten en auténticos hornos. En España, y especialmente en zonas cálidas como Cataluña, es cada vez más necesario contar con soluciones eficaces para aislar una casa del calor y reducir la dependencia de sistemas de climatización. En este artículo te explicamos cómo se aisla una casa del calor de forma eficiente, ecológica y duradera.

¿Por qué es importante aislar una casa del calor?

Ya no es únicamente cómo se aísla una casa del calor, es mucho más porque cualquiera de las explicaciones aportadas en este artículo son fácilmente extrapolables a las estaciones de frío. Porque aislar bien una vivienda no es solo una cuestión de confort, también es una inversión en eficiencia energética. Una casa mal aislada puede llegar a:

  • Alcanzar temperaturas de hasta 7 °C más que una casa bien aislada
  • Requerir mayor uso de aire acondicionado, lo que dispara la factura eléctrica
  • Sufrir desequilibrios térmicos entre estancias, generando incomodidad
  • Perder valor en eficiencia energética (afectando al certificado energético)

Una vivienda bien aislada mantiene el calor fuera en verano y el frío en invierno, reduciendo el consumo energético hasta un 50%.

Principales zonas por donde entra el calor

Antes de actuar, es clave entender por dónde entra el calor en una casa:

  1. Tejados y cubiertas: pueden captar hasta el 60% del calor solar.
  2. Paredes exteriores expuestas al sol.
  3. Ventanas sin protección solar ni doble acristalamiento.
  4. Suelos o forjados sobre garajes, sótanos o espacios ventilados.

Cómo se aísla una casa del calor: soluciones eficaces

A continuación, te detallamos las mejores estrategias para aislar una vivienda frente al calor, tanto si es de nueva construcción como si ya está edificada:

1. Aislar el tejado o cubierta

Es la actuación más efectiva. El tejado es la zona que más calor acumula, especialmente si es plano o tiene poca ventilación.

  • Solución recomendada: aplicar una manta de celulosa de 25 a 35 cm de espesor en el falso techo o bajo cubierta. Este material regula la temperatura y amortigua el paso del calor.
  • Alternativa en obra nueva: instalar paneles aislantes de alta densidad o proyectar celulosa o corcho en seco antes de cerrar la cubierta.

2. Aislamiento térmico de paredes

En las paredes exteriores también es fundamental impedir que el calor traspase al interior.

  • En casas ya construidas: se puede realizar un insuflado de celulosa si hay cámara de aire entre las hojas del muro.
  • En obra nueva o rehabilitaciones: se puede usar lana mineral, celulosa, corcho natural o paneles SATE por el exterior.

3. Mejorar las ventanas

Las ventanas son puntos débiles si no están correctamente protegidas.

  • Doble acristalamiento con cámara de gas y rotura de puente térmico.
  • Instalar persianas exteriores, toldos o lamas orientables para bloquear el sol directo.

4. Aislar suelos y forjados

En viviendas unifamiliares o bajos, aislar los suelos evita la transferencia de calor desde el terreno o espacios no climatizados.

  • Se pueden aplicar paneles rígidos aislantes bajo el forjado o insuflar celulosa si hay cámara accesible.

¿Por qué elegir celulosa como aislante frente al calor?

La celulosa es uno de los mejores materiales para proteger tu casa del calor por sus propiedades físicas y su comportamiento térmico:

  • Alta capacidad de amortiguación térmica: retrasa varias horas el paso del calor desde el exterior.
  • Material ecológico y reciclado: hecho a partir de papel reciclado tratado contra fuego, insectos y hongos.
  • Excelente comportamiento tanto en verano como en invierno.
  • Aplicación rápida, sin obras y con resultados inmediatos.

¿Cuánto se puede ahorrar aislando una casa?

El aislamiento térmico reduce drásticamente el uso de aire acondicionado:

  • Hasta un 50% menos de horas de uso del climatizador en verano.
  • Ahorro energético anual estimado: entre 300 y 600 €, según tipo de vivienda y tamaño.
  • Menor impacto ambiental y mayor eficiencia energética del hogar.

En muchas viviendas, la inversión en aislamiento se amortiza en menos de 3 años, y la revalorización del inmueble es inmediata.

Casos reales: soluciones Aistercel en acción

En Aistercel hemos trabajado en decenas de viviendas de todo tipo, desde casas rurales hasta pisos en zonas urbanas. El uso de celulosa insuflada o proyectada ha permitido a nuestros clientes:

  • Mantener su hogar fresco durante las olas de calor
  • Dormir mejor sin necesidad de aire acondicionado
  • Ahorrar cientos de euros al año en electricidad o gasoil

Uno de los últimos proyectos fue en una vivienda en Cervelló, donde se aplicó manta de celulosa en el tejado y aislamiento insuflado en paredes. El resultado: confort térmico estable y reducción drástica del uso de la calefacción y del aire acondicionado.

Conclusión: sí, puedes (casi debes) aislar tu casa del calor

Aislar una casa del calor es posible, rentable y sostenible. No hace falta realizar grandes obras: con soluciones como la celulosa insuflada o proyectada, puedes disfrutar de un hogar más fresco, más eficiente y más confortable todo el año.

¿Quieres saber cómo hacerlo en tu vivienda?

En Aistercel realizamos diagnósticos térmicos gratuitos y te ofrecemos la mejor solución según tu tipo de vivienda y presupuesto. Contacta sin compromiso!

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