Aislar una casa del calor cuando las temperaturas suben para mantener una vivienda fresca se convierte en un reto, especialmente si no fue diseñada originalmente pensando en la eficiencia térmica. Muchos propietarios buscan soluciones sobre cómo aislar una casa del calor ya construida de manera efectiva y sin necesidad de realizar grandes obras. Una de las mejores alternativas hoy en día es el aislamiento térmico con celulosa insuflada.
¿Cómo aislar una casa del calor ya construida?
Si tu casa ya está construida y sufres cada verano el aumento de temperatura en su interior, el aislamiento con celulosa es una opción que debes considerar. Mediante un proceso rápido y de bajo impacto, se puede insuflar celulosa en las cámaras de aire de las paredes o bajo la cubierta, mejorando de inmediato la resistencia térmica del edificio.
En Aistercel, utilizamos celulosa de alta calidad que, gracias a su composición y densidad, actúa como una barrera natural contra la transferencia de calor. El material se adapta a los espacios internos existentes, evitando la necesidad de obras costosas o de reformas estructurales. Además, en la mayoría de los casos, la intervención se puede completar en tan solo uno o dos días.
¿Cómo aislar una casa del calor?
Aislar tu casa del calor de forma efectiva implica elegir el aislante contra el calor adecuado. La celulosa es una de las opciones más sostenibles y eficientes del mercado. Actúa mediante un doble mecanismo:
- Reducción de la transferencia térmica: Gracias a su estructura fibrilar, la celulosa ralentiza el paso del calor desde el exterior al interior de la vivienda.
- Alta inercia térmica: A diferencia de otros materiales, la celulosa tiene una alta capacidad de almacenamiento de calor, lo que retrasa la entrada de la temperatura exterior en la casa, especialmente durante las horas más calurosas del día.
Esto significa que, incluso en jornadas de calor intenso, las casas aisladas con celulosa mantienen una temperatura interior más estable y confortable, reduciendo la necesidad de aire acondicionado y, por tanto, el consumo energético.
Celulosa: el mejor aislante contra el calor y el ruido
Elegir un buen aislante contra el calor también tiene beneficios adicionales: uno de ellos es la protección contra el ruido. La celulosa es un excelente aislante acústico, capaz de atenuar el ruido exterior, algo especialmente valorado en entornos urbanos o en viviendas situadas cerca de zonas de tráfico.
Sus propiedades físicas permiten absorber las ondas sonoras, proporcionando un ambiente más tranquilo y relajado dentro del hogar. En verano, cuando tendemos a tener las ventanas abiertas, contar con un aislamiento que también reduzca el ruido exterior es una gran ventaja.
Ventajas adicionales del aislamiento con celulosa
- Sostenibilidad: La celulosa es un material ecológico, producido principalmente a partir de papel reciclado tratado con sales bóricas que le confieren propiedades ignífugas y antifúngicas.
- Rapidez de instalación: El proceso de insuflado es ágil y limpio, con mínima afectación al inmueble.
- Durabilidad: Con el mantenimiento adecuado, el aislamiento de celulosa puede conservar sus propiedades durante varias décadas.
- Ahorro energético: Un buen aislamiento reduce el uso de sistemas de climatización, lo que repercute directamente en un menor gasto en electricidad.
Aistercel: expertos en aislamiento térmico con celulosa
En Aistercel somos especialistas en mejorar la eficiencia energética de viviendas ya construidas mediante el aislamiento térmico con celulosa. Ofrecemos soluciones a medida para propietarios que buscan cómo aislar su casa del calor de manera efectiva, sostenible y sin complicaciones.
Nuestro equipo técnico te acompañará en todo el proceso, desde la evaluación inicial hasta la ejecución del trabajo, garantizando los mejores resultados tanto en verano como en invierno.
¿Quieres saber más sobre cómo proteger tu hogar del calor y el ruido este verano? Contacta con nosotros y descubre las ventajas del aislamiento con celulosa.




