Aislar una casa con celulosa y transformarla en un hogar eficiente energéticamente

Aislar una casa con celulosa: El ejemplo transformador de una casa en Sant Andreu de la Barca

Aislar una casa con celulosa se presenta como una de las soluciones más eficaces para mejorar el confort térmico y reducir el consumo energético. Toda una rehabilitación energética para viviendas antiguas. En este artículo, exploramos el caso de una vivienda de más de 70 años en Sant Andreu de la Barca que ha sido transformada gracias a la aplicación de aislamiento térmico con celulosa insuflada en paredes y techos.

El reto: aislar una casa con temperaturas desiguales y un alto consumo energético

Las construcciones antiguas suelen carecer de un aislamiento térmico adecuado, lo que provoca importantes variaciones de temperatura entre las distintas estancias. En invierno, esto se traduce en habitaciones frías que requieren un uso constante de la calefacción, mientras que en verano el calor se acumula en el interior, dificultando el confort térmico y aumentando el uso del aire acondicionado.

En esta vivienda en particular, el propietario buscaba una solución que le permitiera mantener una temperatura estable en toda la casa, evitando diferencias de hasta 6 grados entre habitaciones. Además, deseaba mejorar la eficiencia energética del hogar sin necesidad de realizar grandes obras.

Solución: aislamiento térmico con celulosa insuflada

Tras analizar distintas opciones, el propietario optó por aislar la casa con celulosa debido a sus múltiples beneficios:

  • Aplicación rápida y sin obras: En dos días, la vivienda quedó completamente aislada.
  • Reducción del consumo energético: Al disminuir la pérdida de calor, se optimiza el uso de calefacción y aire acondicionado.
  • Excelente inercia térmica: La celulosa mantiene el calor en invierno y bloquea el sobrecalentamiento en verano.
  • Material sostenible y ecológico: La celulosa es un aislante fabricado a partir de papel reciclado, con un bajo impacto ambiental.

Proceso de aislamiento: dos días para una casa más eficiente

El proceso de aislamiento se realizó en dos fases:

  1. Insuflado de celulosa en las paredes: Se perforaron pequeños orificios estratégicos en los muros para introducir el material aislante, asegurando una distribución homogénea.
  2. Aislamiento del techo: Se aplicó una capa adicional de celulosa en la cubierta para minimizar las pérdidas térmicas y mejorar la eficiencia energética del conjunto.

Resultados: una casa confortable y un ahorro significativo

Los beneficios de aislar la casa con celulosa se reflejan en tres aspectos clave:

  • Mayor confort térmico: La temperatura se mantiene uniforme en todas las estancias, evitando diferencias de varios grados.
  • Ahorro energético: Se estima una reducción del 50% en el consumo de calefacción, lo que equivale a un ahorro anual de 500-600€ en gasoil.
  • Amortización rápida: La inversión en aislamiento se recupera en 4-5 años, gracias a la reducción en los costos de energía.

Conclusión: aislar una casa con celulosa es una inversión en eficiencia y sostenibilidad

El aislamiento térmico con celulosa es una solución efectiva para mejorar la eficiencia energética de las viviendas antiguas sin necesidad de realizar grandes reformas. En este caso, el propietario no solo ha conseguido una vivienda más confortable y sostenible, sino que también ha reducido su dependencia de la calefacción y del aire acondicionado, optimizando el uso de energías renovables como las placas solares.

Si estás considerando aislar tu casa con celulosa, este es el momento ideal para mejorar el confort térmico de tu hogar y reducir el gasto energético de manera eficiente y sostenible. Contacta con Aistercel, sin compromiso alguno.