Aislamiento térmico con celulosa en la cubierta del colegio Aulet de Celrà: un proyecto sostenible para el confort de los más pequeños

Aislamiento con celulosa de la cubierta de la Escola Aulet, en Celrà, Girona

El ahorro energético, la eficiencia y el confort térmico son hoy en día factores clave en cualquier edificio, pero adquieren una dimensión aún mayor cuando hablamos de centros educativos. Los colegios deben ser espacios saludables, sostenibles y capaces de ofrecer un ambiente confortable para favorecer el aprendizaje y el bienestar de los alumnos. Con esta premisa, Aistercel ha llevado a cabo un importante proyecto de aislamiento térmico con celulosa en la cubierta del colegio Aulet de Celrà (Girona), logrando transformar sus instalaciones en un entorno más eficiente, confortable y sostenible.

En este reportaje te explicamos en detalle cómo se desarrolló la actuación, qué beneficios aporta la celulosa insuflada en cubiertas y por qué este tipo de soluciones se están consolidando como la opción más adecuada para edificios públicos y privados en Cataluña. No dudes en contactar con nosotros si tienes cualquier duda o proyecto similar entre manos.

El reto: un colegio con problemas de confort térmico

El colegio Aulet de Celrà presentaba una problemática común en muchas edificaciones de su época: carencias en el aislamiento térmico de la cubierta, que generaban pérdidas de calor en invierno y un fuerte sobrecalentamiento en verano.
Esto se traducía en:

  • Aulas frías durante los meses de invierno, obligando a un uso intensivo de calefacción.
  • Ambientes sofocantes en verano, que dificultaban la concentración del alumnado.
  • Un consumo energético elevado y facturas de climatización poco sostenibles.

El objetivo del proyecto era claro: mejorar el aislamiento térmico de la cubierta para estabilizar la temperatura interior del colegio con una solución sostenible, rápida de ejecutar y duradera.

La solución: aplicación de manta de celulosa en la cubierta

La técnica elegida fue la aplicación de celulosa en manta en el techo del edificio, una de las especialidades de Aistercel, que permite mejorar de manera rápida y eficaz el comportamiento térmico sin necesidad de acometer grandes obras.

¿En qué consistió la intervención?

El trabajo se realizó durante los meses de verano, aprovechando la ausencia de alumnado en el centro, lo que permitió una actuación más ágil y segura. La cubierta ya disponía de registros de acceso, de modo que el operario pudo introducirse en el falso techo y aplicar una capa uniforme de 25 centímetros de celulosa.

Gracias a esta circunstancia, no fue necesario realizar nuevas perforaciones ni habilitar accesos adicionales, como sí suele ocurrir en otras intervenciones similares.

Aislamiento con celulosa de la cubierta del Colegio Aulet, en Celrà, Girona.

Ventajas para el colegio del aislamiento con celulosa:

  • Rápida ejecución: el trabajo se realizó sin interferir en el funcionamiento escolar, ya que coincidió con las vacaciones de verano.
  • Eficiencia energética inmediata: la cubierta ahora actúa como un escudo térmico frente al frío y el calor.
  • Sostenibilidad: al tratarse de un material reciclado y natural, se alinea con los valores educativos y medioambientales.
  • Seguridad y durabilidad: la celulosa mantiene sus propiedades aislantes durante décadas sin perder eficacia.

Beneficios obtenidos con el aislamiento con celulosa

Tras la actuación, los resultados no tardaron en hacerse evidentes.

1. Confort térmico en todas las estaciones

Las aulas mantienen ahora una temperatura mucho más estable. En invierno, el calor generado por la calefacción no se escapa por el techo, y en verano el edificio se mantiene fresco durante más tiempo, reduciendo el impacto de las olas de calor.

2. Reducción de costes energéticos

El colegio puede destinar menos recursos a calefacción y aire acondicionado, lo que se traduce en un ahorro económico directo y en una mejor asignación del presupuesto público.

3. Mejora de la eficiencia del edificio

La intervención convierte al colegio Aulet en un espacio más eficiente y sostenible, alineado con las directrices de eficiencia energética que la administración educativa promueve para los próximos años.

4. Ejemplo de sostenibilidad

El proyecto también tiene un fuerte componente pedagógico: el colegio se convierte en un ejemplo vivo para sus alumnos, que aprenden en primera persona cómo las soluciones constructivas sostenibles contribuyen al bienestar y al cuidado del medio ambiente.

Proceso de aislamiento con celulosa en el colegio Aulet

El equipo de Aistercel llevó a cabo el trabajo con una planificación precisa para minimizar molestias y maximizar resultados:

  1. Inspección previa: se analizó la cubierta y se identificaron los registros de acceso disponibles.
  2. Acceso al falso techo: el operario entró por los registros ya existentes, sin necesidad de crear nuevos puntos de entrada.
  3. Aplicación de manta de celulosa: se proyectó de forma uniforme una capa de 25 centímetros, asegurando la densidad y continuidad necesarias para un aislamiento óptimo.
  4. Verificación: se revisaron espesores y homogeneidad de la aplicación para garantizar el rendimiento esperado.

Este procedimiento permitió actuar con rapidez, sin generar residuos y sin alterar la estética del edificio.

Celulosa: el material ideal para aislar cubiertas escolares

La elección de la celulosa como aislante no fue casualidad. Frente a otros materiales, presenta ventajas especialmente relevantes en cubiertas de edificios escolares:

  • Natural y saludable: sin fibras nocivas ni compuestos químicos peligrosos.
  • Regulación higrotérmica: mantiene la humedad ambiental en niveles adecuados.
  • Gran capacidad de aislamiento estival: su alta densidad y capacidad de almacenamiento térmico reducen el sobrecalentamiento en verano.
  • Resistencia al fuego: gracias a su tratamiento ignífugo, aporta seguridad adicional.
  • Durabilidad: permanece estable y eficaz durante décadas.

Impacto del proyecto en la comunidad educativa

El aislamiento de la cubierta del colegio Aulet no solo ha supuesto una mejora técnica en el edificio, sino que también ha tenido un impacto positivo en toda la comunidad educativa:

  • Alumnado: estudia en condiciones más confortables, lo que favorece la concentración y el rendimiento escolar.
  • Profesorado: trabaja en un entorno más saludable, sin los extremos térmicos que dificultaban su labor.
  • Familias: perciben un colegio comprometido con el bienestar de sus hijos y con la sostenibilidad.
  • Administración: puede mostrar un ejemplo de inversión eficiente y alineada con los objetivos de ahorro energético y medioambiental.

Aislamiento con celulosa: Un modelo replicable en otros centros

El caso del colegio Aulet de Celrà es un ejemplo claro de cómo mejorar infraestructuras educativas existentes con una intervención rápida y efectiva en la cubierta. De hecho, no es tampoco ni nuestra primera ni segunda actuación en un centro escolar.

Constituidos todavía com ECOmarc, llevamos a cabo el aislamiento de la Escuela Barkeno en Barcelona.
Este modelo es replicable en numerosos colegios e institutos de Cataluña que presentan los mismos problemas de aislamiento en sus techos.

Con proyectos como este, se avanza hacia:

  • Centros educativos más sostenibles.
  • Aulas más confortables.
  • Ciudades más eficientes y resilientes.

Conclusiones

La actuación de Aistercel en el colegio Aulet de Celrà demuestra cómo el aislamiento de cubiertas con celulosa insuflada puede transformar un edificio escolar en un espacio más eficiente, confortable y sostenible.

Los beneficios obtenidos —confort térmico, ahorro energético, sostenibilidad y durabilidad— confirman que la celulosa es la solución más adecuada para este tipo de intervenciones. Además, este caso se convierte en un ejemplo inspirador para otros centros educativos y para administraciones locales que buscan mejorar sus instalaciones de forma responsable y efectiva.

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