El aislamiento térmico contra el calor es posible gracias a la celulosa. Y es que cuando llega el verano y las temperaturas suben, muchos hogares se convierten en auténticos hornos. Se recurre al aire acondicionado para sobrevivir, pero eso dispara el consumo eléctrico y, con ello, la factura de la luz. ¿Te suena?
Sin embargo, existe una solución más eficaz, duradera y sostenible: el aislamiento térmico contra el calor. Esta medida pasiva permite, gracias a la celulosa, mantener una temperatura agradable en el interior del hogar durante los meses más calurosos, sin depender tanto de sistemas de climatización artificial.
¿Qué es el aislamiento térmico contra el calor?
El aislamiento térmico contra el calor consiste en aplicar celulosa en techos y paredes para reducir el flujo de calor desde el exterior hacia el interior de la vivienda. Es una barrera física que impide que la energía térmica atraviese los cerramientos de la casa, manteniendo el frescor dentro durante más tiempo.
Aunque suele relacionarse con el invierno, el aislamiento es igual o incluso más importante en verano. Un buen aislamiento con celulosa:
- Evita el sobrecalentamiento del interior de la vivienda
- Mejora la calidad del descanso
- Reduce la necesidad de aire acondicionado
- Incrementa el valor y la eficiencia energética de la casa
Celulosa: el aislante natural más eficaz contra el calor
¿Por qué elegir celulosa?
En Aistercel utilizamos celulosa insuflada por su excelente comportamiento tanto en invierno como en verano. Este material, 100% ecológico, fabricado a partir de papel reciclado tratado con aditivos naturales, presenta una elevada capacidad de almacenamiento térmico y un alto desfase térmico.
¿Qué significa esto? Que la celulosa absorbe el calor lentamente y lo libera también de forma progresiva, retrasando durante horas su paso hacia el interior. De este modo, aunque el tejado o las fachadas estén recibiendo el sol todo el día, el interior de la vivienda se mantiene fresco durante mucho más tiempo.
¿Dónde aplicar aislamiento térmico contra el calor?
Para que el aislamiento sea realmente eficaz en verano, es fundamental actuar en los puntos más expuestos a la radiación solar:
Tejados y cubiertas
Son los principales responsables del calentamiento interior. Aislarlos correctamente reduce drásticamente la entrada de calor por irradiación.
Paredes orientadas al sol
Especialmente las fachadas sur y oeste, que reciben más horas de sol directo. La celulosa insuflada en cámaras de aire es una solución perfecta.
Techos y falsos techos
En viviendas tipo dúplex o con buhardillas, estos espacios acumulan mucho calor si no están bien aislados.
Ventajas del aislamiento con celulosa frente a otros materiales
| Propiedad | Celulosa insuflada | Lana mineral | Espuma de poliuretano |
|---|---|---|---|
| Comportamiento en verano | ✅ Excelente | ❌ Medio | ❌ Bajo |
| Origen natural y ecológico | ✅ Sí | ❌ No | ❌ No |
| Capacidad de transpiración | ✅ Alta | ✅ Media | ❌ Nula |
| Protección acústica | ✅ Alta | ✅ Media | ❌ Baja |
| Instalación rápida y sin obras | ✅ Sí | ❌ No | ❌ No |
La celulosa como aislamiento térmico contra el calor no solo mejora la temperatura interior, sino que también reduce ruidos, es ignífuga, transpirable y tiene un impacto medioambiental muy bajo.
¿Cuánto se nota el cambio tras aislar una casa del calor?
Los resultados son inmediatos. Nuestros clientes notan que tras aplicar aislamiento térmico con celulosa:
- La temperatura interior se mantiene hasta 5 ºC más baja en días de mucho calor.
- Pueden dormir sin necesidad de aire acondicionado o ventilador.
- La factura energética baja hasta un 40% en verano.
Y lo mejor: todo esto se consigue sin necesidad de hacer obras ni causar molestias, ya que la celulosa se aplica mediante insuflado en pocas horas y sin ensuciar.
Aistercel: expertos en aislamiento térmico contra el calor en Cataluña
Si tienes una vivienda unifamiliar o adosada y estás cansado de sufrir el calor cada verano, en Aistercel podemos ayudarte.
Estudiamos tu caso y aplicamos aislamiento térmico con celulosa donde más lo necesitas: tejados, paredes, techos… Con un servicio rápido, limpio y personalizado.
Conclusión: la mejor defensa contra el calor es un buen aislamiento
No es magia: es física. El aislamiento térmico contra el calor es una solución efectiva y duradera que mejora tu bienestar y reduce tu consumo energético.
No esperes a que llegue la ola de calor. Invierte hoy en confort y ahorro para muchos veranos. Contacta con Aistercel y te explicamos cómo podemos ayudarte a transformar tu hogar en un espacio fresco, silencioso y eficiente.




